El pasado 22 de julio la bodega del Penedés «Torre del Veguer» presentó su nuevo proyecto «Llum de Cadí», unos vinos nacidos de las viñas que tienen plantadas en la Cerdanya, y que después de unos años experimentales salen al mercado sin adscripción a ninguna DO.  Los viñedos están situados en el municipio de Bolvir de Cerdanya en unos pendientes discretos y ena de ellas con el trasfondo de la Sierra del Cadí. La cata de los vinos a pie de viña permitió integrar dentro de la copa el paisaje, la viña -todavía joven- y las variedades de uva empleadas.

Se trata de un vino blanco elaborado con riesling, y un vino tinto elaborado con pinot negro, variedades que se aclimatan bien los rigores de los inviernos y primaveras y en las heladas inoportunas de los viñedos de altura de la Cerdanya. Sin embargo como todavía no tienen un lugar donde elaborar en la Cerdanya, las uvas una vez cosechadas, se transportan rápidamente hasta la bodega madre del Penedès donde se hace la vinificación de la vendimia.

Son vinos con personalidad, de cuerpo medio, fáciles y agradables de beber y que habrá que ir siguiendo durante su evolución en botella. De momento sólo se pueden encontrar en la comarca en algunos restaurantes y alguna tienda especializada en vinos. Entre las dos referencias se hacen poco más de 1.000 botellas, una cantidad que está previsto ir aumentando a medida que las viñas vayan incrementando su potencial de producción.

Una nueva iniciativa que apuesta por recuperar la elaboración de vino en las comarcas de montaña que abandonarlo después de que la filoxera acabara con la mayoría de los viñedos.