El ozono permite prescindir de los tratamientos de cobre y azufre que, a pesar de estar autorizados por la agricultura ecológica y biodinámica, son contaminantes

Loxarel ha comenzado a implantar el uso de ozono para prevenir enfermedades en la viña en sustitución del cobre o el azufre, que a pesar de ser productos autorizados para la agricultura ecológica y biodinámica , contienen metales pesados ​​que contaminan la tierra. El ozono (O3) mezclado con agua, en cambio, es inocuo para el medio ambiente porque se vuelve a liberar en forma de oxígeno (O2), e interactúa en las paredes de cualquier hongo o bacteria y los fulmina por efecto de la oxidación, por lo que permite prevenir enfermedades como el mildiu o el oidio (plaga). Para reforzar esta prevención, Loxarel también aplica a las cepas una infusión de agua con cola de caballo, una planta medicinal con un alto poder desinfectante natural.

Tanto el agua ozonizada como las infusiones de cola de caballo, Loxarel las aplica a la viña mediante dos máquinas pulverizadoras remolcadas con un tractor que permiten impregnar todas las cepas a través de unos aspersores diseñados para llegar a la parte más alta de la planta . La máquina para pulverizar el agua ozonizada es de nueva adquisición e incorpora un dispositivo que genera el ozono a través de pequeñas descargas eléctricas. El ozono se mezcla continuamente con el agua que se almacena en un depósito de 100 litros de capacidad y se aplica también a la viña mediante unos aspersores laterales que permiten llegar a todas las cepas.

En cambio, para aplicar las infusiones de cola de caballo se utiliza una máquina pulverizadora de los años cincuenta con depósito de madera que Loxarel ha hecho restaurar y adaptar para hacer estos tipos de tratamientos. Se trata de una pulverizadora Balvin B-60, fabricada por la mítica empresa Balvi de Vilafranca del Penedès, que fue adquirida por la familia Mitjans a principio de los años sesenta hasta que quedó obsoleta y abandonada en un almacén de la bodega. Josep Mitjans, propietario y enólogo de Loxarel, decidió hace algunos meses hacerla restaurar para volverle a dar uso.

Mitjans destaca que la incorporación de estos dos tratamientos inocuos para el medio ambiente supone un paso adelante en el compromiso de la bodega para preservar el territorio y ofrecer unos vinos y espumosos el máximo de naturales posible. «Prescindiendo del uso del cobre o el azufre reducimos a cero los residuos que contaminan la tierra y conseguimos los mismos efectos utilizan elementos naturales como son el ozono o la cola de caballo», señala el enólogo de Loxarel. Hoy por hoy, este tratamiento se aplica de manera experimental en algunos de los viñedos que la bodega tiene en Vilobí del Penedès pero se ampliará al resto de forma gradual.

Loxarel es una de las bodegas pioneras en la agricultura ecológica y biodinámica y en la recuperación de ánforas de barro donde fermentan sus vinos y espumosos amparados bajo la DO Penedès. Actualmente tiene en el mercado más de una veintena de referencias entre vinos blancos, rosados ​​y tintos, espumosos Clásico Penedès y dos espumosos ancestrales.