Vamos hasta el recientemente inaugurado Xerta Tapas Bar, situado en el Hotel Ohla Eixample de Barcelona, ​​para hacer un vinito con Fran López, su chef, galardonado con dos Estrellas Michelín: la primera en 2009 por el restaurante del Hotel Villa Retiro , situado en Xerta (Tarragona); y la segunda en 2016 por Xerta Restaurante, en Barcelona.

Nacido en 1983 en el tarraconense pueblo de La Aldea, Fran López es abierto, sencillo, inteligente, muy afable y encantador. Habla de la cocina con una pasión contagiosa.

Tanto con el Xerta Restaurante como con el Xerta Tapas Bar -ambos situados en el mismo hotel- el objetivo de Fran López es transportar la cocina del Delta del Ebro a Barcelona. El primero lo hace de una manera más formal y elegante, el segundo con un aire mucho más desenfadado y casual.

Compartimos una copa de Gamberro Blanco, un vino blanco de la DO Terra Alta, de Pagos de Híbera, proyecto empresarial nacido en 2010 de la mano del mismo Fran y de su hermano, Joaquín López. El Gamberro Blanco ha sido fermentado y criado durante 8 meses el 60% en barricas nuevas de roble francés y el 40% dentro de un huevo para la crianza (Apolo); con 12 meses más de crianza en botella. Fantástico.

Comenzamos la conversación, como no podría ser menos, hablando sobre vinos: «Me gusta mucho el vino tinto, pero también el blanco; lo que menos me gusta es el rosado y después el cava.» -nos comenta el prestigioso chef catalán. «Para tomar algo por la tarde me gusta un blanco ligero y fresco; pero si vamos a hacer un arroz, un blanco con madera; y si comemos carne, yo elegiría un negro.» -nos dice.

Añade que escogería vinos tintos de las Denominaciones de Origen Priorat, Montsant y Terra Alta, «Por proximidad» y, si tuviera que elegir un vino especial, lo tendría claro: «El Gamberro Negro me encanta.».

El Gamberro Negro es también un vino de la bodega de los hermanos López, situado en la Catedral del Vino que, según nos comenta Fran, «Es el mejor bodega de Terra Alta; arquitectónicamente precioso y con unas arcadas brutales.«. El edificio modernista -obra de César Martinell y Brunet, discípulo de Antoni Gaudí- recibe más de 25.000 visitas cada año.

Fran nos cuenta que en la carta del Xerta se pueden encontrar más de 300 referencias. La carta es elaborada por el propio Fran, junto con su hermano Joaquín y el sommelier de la casa. La carta de vinos está online. Podemos encontrar vinos de todas las DOs de España y de todos los precios. Descubrimos vinos más económicos, como el Cara Nord, de la DO Conca de Barberà, en torno a los 20€; hasta referencias excelsas, como la Ermita 2008, con un precio de 1.490€.

«La gente que viene a Xerta, de entrada tiene un presupuesto aproximado para gastar en un vino, pero se dejan aconsejar si sigues la línea de lo que están buscando. Nosotros intentamos potenciar fuerza los vinos de estas tres DOs por proximidad con la cocina del Delta.«-nos detalla Fran, pero al final la última palabra la tiene siempre el cliente.

El Xerta Restaurante se inauguró en Barcelona hace poco más de dos años. El balance que hace su chef es muy positivo: «Estamos muy contentos, funciona muy bien. Nos decían que era arriesgado llevar la cocina del Delta, y quizás lo era, pero es único. Ofrece una manera de conocer la cocina del Delta sin ir. Nuestros arroces funcionan muy bien.«

Con lo bien que les ido durante estos dos años con el Xerta Restaurante que Fran, que es una mente inquieta, ha decidido abrir el Xerta Tapas Bar en el hall del mismo Hotel Ohla Eixample. «Queríamos hacer un local de tapeo.» -Nos dice.- «Teníamos una cocina arriba desaprovechada, este espacio del hall, teníamos el equipo y teníamos la idea, así que salir adelante.«. De este modo hace unas semanas se inauguró este nuevo espacio más informal que ofrece una manera de aproximarse a la cocina del Delta con un presupuesto más reducido (25 € – 30 €, bebida aparte). «El Xerta Tapas Bar es un espacio simpático, divertido… El lugar perfecto para venir con compañeros y amigos.«-asegura.

Apasionado de su trabajo, Fran López nos explica cómo crea sus platos. Dice que hay dos opciones: crear un plato a partir de un producto, o a partir de una idea. Nos enseña un vídeo que muestra cómo crearon uno de los postres de su carta. Es emocionante como consigue trasladar su amor por la cocina. «Me lo paso tan bien haciendo lo que hago que no considero que sea un trabajo.» -Nos dice con los ojos brillantes. «Un señor me dijo hace años: Trabaja de lo que te gusta y no tendrás que trabajar en tu vida.«, ­-concluye. No hay más que añadir.

Marisol González